Mis padres y abuelos compraron arte solamente para disfrutarlo y decorar sus casas y oficinas. El coleccionar arte era algo casi dinástico, las familias con riquezas antiguas atesoraban a los grandes maestros. Fue Peter Wilson, el presidente de Sotheby’s, quien decidió cambiar la historia y atraer a nuevos compradores generando una visión diferente en los que compraban arte demostrando como artistas como Renoir, Monet o Pettoruti y Quinquela, en el caso de los argentinos, incrementaban su cotización con el paso del tiempo.

La nota completa escrita por Ignacio Gutiérrez Zaldívar pueden leerla en El Cronista.

Fotos:

Claude Monet, el mayor impresionista.

David Hockney, el más cotizado contemporáneo.

Emilio Pettoruti, el más valorizado de los nuestros.