Jesús nació el 1 de febrero de 1938 en una ciudad que ustedes conocen por un clarísimo refrán: lo que natura non da, Salamanca non presta.
En Salamanca nació Jesús, pero cuando tenía 15 años (1953) su familia decide emigrar. Eran años muy difíciles en España y vienen a América, a la ciudad de Bahía Blanca. “yo muchas veces pienso que seguramente ese viaje es lo que me marcó como pintor, porque no me hubiera quedado en España quizá no hubiera sido pintor. Y al poco tiempo de llegar a Bahía Blanca me puse a estudiar en la escuela de bellas artes”
En 1957 empieza a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Bahía Blanca, y tres años después gana el Primer Premio de Dibujo del Salón regional de Bahía Blanca y se instala en Buenos Aires. Durante varios años estudia en el taller de Juan Carlos Castagnino, de quien llega a ser ayudante de taller durante 1961 a 1964, y de Antonio Berni de quien fue ayudante en la realización de murales.
En 1961 realiza su primera exposición individual en el Consejo Deliberante de Buenos Aires.
Entre 1965 y 1971 recorre Latinoamérica, desde Argentina a Guatemala, se instala en México durante un año, y estudia antropología en el Museo Antropológico de México y grabado en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos (México D.F.). Luego vive durante un año en Nueva York, donde el contacto con la cultura anglosajona influye notablemente en su obra, sobre todo el Pop Art. Entre 1968 y 1972 vive en París y finalmente regresa a Buenos Aires.
Se presenta en un salón muy famoso que hay en Bahía Blanca y que abarca toda la patagonia, y allí conoce a Juan Carlos Castagnino, ese gran maestro marplatense que marcó todo una época de nuestro arte. “me vine a Buenos Aires a estudiar con él, lo cual significa que tenía muy definido donde estudiar y además venía a estudiar pintura. Fui alumno?? de Castagnino y de Berni, en el caso de Berni fui ayudante solo de murales, en el caso de Castagnino también de pintura”
Jesús es un artista completo. En 1998 hizo una exposición de sus grabados en el Fondo Nacional de las Artes, y lo curioso es que abarcaban 30 años de su trayectoria y en todos había una gran unidad. “en 1965 me fui a estudiar a México, estudié grabado con un viejo grabador catalán que vivía en México. Cuando no me podía quedar más porque era turista y no residente, me fui a Estados Unidos, en pleno pop, la incorporación de todo lo cotidiano fue muy fuerte para mí y me dio vuelta el concepto del arte, de la realidad como pretexto para hacer pintura que era el concepto europeo, para mostrar la realidad de otro modo.”
Generalmente los artistas parten de un boceto, de un diseño previo, un esbozo o dibujo que ponen sobre la tela, en el caso de Jesús Marcos es exactamente al revés, parte de la mancha, y de allí va surgiendo la forma. “tengo la idea de lo que quiero, pero lo voy sacando, como dijo Miguel Ángel con respecto a la escultura, que la imagen está dentro del bloque de mármol y el escultor lo único que tiene que hacer es sacar lo que sobra; en alguna medida yo trabajo con la pintura así, haciéndola salir…”
Jesús trabaja en el límite entre Almagro y Palermo Viejo, tiene un taller con numerosos alumnos y es uno de los maestros más destacados de nuestro arte. “me interesa mucho en la pintura es llegar a conseguir un clima; entonces estoy trabajando alrededor de esa idea de trasmitir ese clima, no me interesa tanto pensarla en resolverla por resolverla, y una pintura la puedo tener bien resuelta, pero si no siento que tiene un clima, como que no la siento terminada.”