Mario Sanzano es sin duda un gran paisajista que vive y trabaja en Córdoba continuando con la mejor tradición del paisajismo en el Arte de los Argentinos que fundara hace un siglo atrás Fernando Fader.

Nació en 1960 en Deán Funes, una pequeña ciudad del norte cordobés, que queda a unas pocas leguas de Loza Corral, el rincón de Fader. Hijo de Libia Catalina y Alberto Sanzano, ferroviario por tradición que se desempeñaba como Director de Cultura de la Municipalidad de Deán Funes y del Teatro Vocacional. En la familia de Mario hubo varios pintores, entre ellos su tío Farruco Hermidas, al que recuerda por ser quien le regalara los primeros óleos y al que con sorpresa vio pintar con espátula en vez de pincel. Mario realizó su primera obra a los 13 años y el motivo reflejado en aquel lienzo fue el frente de la casa de sus padres.

Con el maestro Martín Santiago, Sanzano estudió 15 años, durante los cuales adquirió el oficio de pintor y el amor por el paisaje pintado a plein-air. Con tan solo 18 años hizo su primera exposición individual en la Sociedad Rural de su ciudad y luego en 1985 tuvo el honor de exponer con su maestro en la ciudad de Córdoba. En 1996 llegó a Buenos Aires con dos pinturas y un álbum de fotos de sus cuadros bajo el brazo, y poco después se incorporó al conjunto de artistas de Zurbarán, donde expone sus obras anualmente.

Sus cuadros son un verdadero alarde de dominio plástico, elige siempre la naturaleza y dice: “Lo que más placer me da es firmar un cuadro al aire libre”, siendo el paisaje su principal fuente de inspiración. Su obra refleja la luz cálida y placentera de la sierras cordobesas con paleta de ricos colores, que plasma a fuerza de pinceles y espátulas, otorgándoles una gran densidad matérica. También ha pintado el itinerario Jesuítico Cordobés: templos, estancias y claustros, dando testimonio de lo mejor del patrimonio natural y arquitectónico de la provincia.

Como Fader, Mario Sanzano está convencido que las pintura es un sentimiento intimo reflejado en cada tela. Mario es un gran amigo, un observador, hombre paciente y amante de la poesía que comparte su vida y pasión con cuatro hijos y una gran mujer. Su obra posee el sello de lo perdurable y es el resultado es una pintura mayor digna de ser admirada y a la vez absolutamente disfrutable.

Sobre Mario han escrito las principales plumas de la Argentina, entre ellos Rafael Squirru, poeta escritor y crítico de arte decía: “Sanzano es hoy un artista que ha llegado a la plenitud, sus paisajes nos van revelando una tremenda fuerza y energía, que se vuelcan con total vigor en sus telas, que por momentos nos trae a la memoria el genio holandés de Van Gogh”.

Actualmente expone sus obras recientes en Colección Alvear de Zurbarán, donde además de los encantadores paisajes serranos, ha incorporado un nuevo tema y nos dice: “Confieso que como todo pintor que ama el impresionismo, he soñado en algún momento, con tener mi propio Giverny. Sus magníficos jardines salidos de las manos creativas del mismo Monet, se convirtieron en el tema y la inspiración de su arte…” “Mi jardín es el espacio que me permite acercarme un poco a Dios y maravillarme. Por ello, si uno es pintor-jardinero o jardinero-pintor, la percepción de la naturaleza se vuelve encantadora.” Hoy Mario, desde su Deán Funes, nos encanta con Santa Ritas, rosas y geranios, bañadas por el sol cordobés.