Benito Quinquela Martín es “el pintor de La Boca”. Es en este barrio donde realizó sus obras más significativas. En “Día Luminoso” realizado durante 1960, nos muestra un rincón del Riachuelo, que fue la puerta de entrada de miles de inmigrantes. En sus orillas se instalaron muchas familias, en su mayoría eran italianos de Génova, por lo cual los habitantes del barrio recibieron el apodo de “xeneixes”. Quinquela, hijo adoptivo de padre inmigrante, plasmó en sus obras aquellas barcas que le daban vida y movimiento a su “patria chica”.
Quinquela pintó esta obra en su taller de la Avenida Pedro de Mendoza, en los altos de la escuela primaria construida en los terrenos donados por él. Fueron sus motivos principales los barcos anclados o navegando el Riachuelo que plasmaba con una composición escenográfica. En esta obra el colorido de las barcas se refleja sobre las aguas tranquilas del río y las pequeñas figuras de los obreros le dan un efecto de movimiento.
Como la mayoría de sus obras está pintada al óleo, materia que utilizaba con abundancia logrando sobre la madera o el lienzo empastes vigorosos que trabajaba con espátula, pero no con la de pintor, sino con la cuchara de albañil.