Agustín representa la vertiente pop en nuestro arte, como lo fue Juan Cardozo y como lo es el gran artista Andrés Compagnucci. El humor está siempre presente, como lo está también en la obra de Ernesto Bertani.
Agustín toma objetos cotidianos como juguetes, botellas y con una técnica casi hiperrealista compone sus obras con un humor profundo y, a la manera de Florencio Molina Campos, nos arranca una sonrisa en la contemplación de su obra.

Agustín Viñas nació en mayo de 1974 en La Plata, ciudad en la que vive y trabaja. Su vocación artística nació a temprana edad, y a los 11 años, en un concurso de pintura infantil, recibe el primero de una larga lista de premios que se suceden hasta hoy. Recuerda el artista: “Mis padres siempre incentivaron esta actividad. Ellos advirtieron mi destreza cuando un día les enseñé un dibujo de unos simios que había copiado de un libro y creyeron que lo había calcado, pero grande fue su sorpresa cuando advirtieron que dibujo y original no tenían el mismo tamaño…”
No concibe su vida sin dibujar y pintar, pasiones que comparte con su labor de Biólogo, carrera universitaria con orientación a la Ecología, temática que a veces incorpora en sus obras.
Autodidacta, reconoce las enseñanzas de Juan Lascano, quien lo guió en el manejo de los materiales y en la manera de observar la realidad para poder plasmarla en la tela; y el estímulo de otro gran pintor: José Alberto Marchi. También se nutrió viendo buena pintura, recorriendo galerías y museos, como el Prado de Madrid o el Louvre de París, donde pudo estudiar a los grandes genios de la pintura universal.
Hay en su pintura algo de hiperrealismo, de arte conceptual (generalmente hay una idea que trasciende lo meramente visual) y también pop, ya que muchas veces utiliza como modelos elementos de la cultura de masas que, puestos en un contexto diferente adquieren otros significados. “Pinto objetos que pueden ser cualquier cosa y los elijo por diferentes motivos: desde lo visual busco que me atraigan por sus colores, formas, texturas, brillos, transparencias, etc. Me gustan sobre todo los objetos que están hechos de materiales actuales: plástico, vidrio, papeles metálicos, peluches, pero también puedo elegirlos por la carga conceptual que ellos contengan.”, nos cuenta Agustín.
Así, desfilan en sus obras superhéroes, personajes de la TV, juguetes, automóviles reconocidos y alimentos y bebidas que consumimos habitualmente. Y siempre el humor, con algo de acidez, que nos hace pensar. Como “Globalización”, que nos muestra un conjunto de globos!, personajes cumbres del marketing internacional se unen a la naturalidad de un delfín…
“Para mí la pintura es una forma de expresión y una forma de pensar, me divierte crear y realizar nuevas pinturas y trato de hacerlo disfrutándolo como un juego, desacralizándolo”, expresó el artista. Frente a sus obras, cada espectador recibe las más variadas interpretaciones personales.

Agustín busca en lo sencillo y aporta su mirada profunda y penetrante que le da valor a sus pinturas. Con ironía y colores brillantes, no busca sin embargo la polémica y la agresividad.