Ricardo Celma, nace en Buenos Aires en 1975, su vocación artística surge inmediatamente, así a los 5 años ya concurría a un taller de plástica, y lo hizo ininterrumpidamente por 20 años, fue alumno de Susana Mármol (1981- 1982), Marcelo Plaza (1982-1983), José Alberto Marchi (1983-1985, 1990-1991), Claudio Barragán (1985-1986, 1989), Julio Barragán (1989), Carlos Fels (1991-1992), Alejandro Boim (1997, Beca de estudios de la Escuela Nacional de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón”).
Realizó además conferencias y cursos breves con personalidades como Keneth Kemble, Pérez Celis, Ricardo Carpani, Jorge Abot, Dalmiro Sáenz, R. Crosatto, y en diferentes viajes se conectó con los talleres de Alessandro Kokosinsky (Roma), Antonio López (Madrid), Waldo Saavedra (Cuba), Raúl Anguiano (Guadalajara).
Se recibió de Profesor Nacional de Pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. (1994-1998). Es también Licenciado en Artes Visuales, egresado del Instituto Universitario Nacional de Arte. I.U.N.A. (2000-2002).
La obra de Ricardo Celma la podemos englobar dentro de la pintura “hiperrealista”, pero al verla en profundidad vemos que refleja un lugar más allá de lo puramente físico; esa metafísica de la pintura la transforma en un realismo diferente, único y personal.
Trabaja con óleo sobre lienzo o madera y de dimensiones bastante grandes. Sus cuadros nos invitan a adentrarnos en un mundo que se mueve entre lo místico y lo carnal. Hay cierta religiosidad fundida con un entorno erótico que nos transporta a un mundo bello e inquietante a la vez. Ricardo juega con elementos clásicos y contemporáneos introduciéndonos en una dimensión donde se difuminan las fronteras que consciente e inconscientemente va creando. También destaca la luz en sus obras incluso cuando estas se encuentran sumidas en pasajes oscuros.