Uno de los ejemplos más interesantes del amor y la pasión por el caballo es el del francés Conde Arthur Marie Gabriel Du Passage (1838-1909), quien perdió sus miembros inferiores en la Guerra de Crimea y se dedicó los últimos años de su vida a estudiar escultura con los escultores animalistas Antoine Louis Barye (1795 – 1875) y Pierre Jules Mène (1810-1879).
Comenzó a realizar esculturas en 1865, siendo muy escasa su producción; se conocen sólo 15 obras. La más importante: “Palafrenero” es sin duda una de las obras cumbres de la escultura de equinos, la misma fue realizada en sus caballerizas en Chantilly, Francia; y representa a su palafrenero polaco paseando al padrillo más importante de su haras.

“Palafrenero” – Bronce – 81 x 110 x 40 cm. – 1880