Mark Rothko nació y vivió sus primeros diez años en Letonia. De familia judía, recibieron hostilidades por parte de la población rusa, hizo la escuela normal sin ninguna particularidad con el dibujo y la pintura. Su idea era ser abogado o ingeniero, y luego de casi tres años la abandona y viaja a Nueva York donde se dedica a pintar especialmente retratos. Entra en una escuela de arte, porque era autodidacta, y tiene la gran suerte de tener a un genio como maestro y mentor, Arshile Gorky.

La nota completa escrita por Ignacio Gutiérrez Zaldívar pueden leerla en El Cronista.

Fotos:

Magenta, negro verde sobre naranja (1949).

Sin título (1952).

Blanco, rojo sobre amarillo (1958).