Venecia es mi ciudad predilecta, todo es arte, tanto lo clásico como lo moderno. Pero mi lugar favorito es la casa de Margaritte “Peggy” Guggenheim, donde todas las obras de arte son fabulosas y el lugar, y su terraza, te hacen sentir en el paraíso. Nacida en Nueva York en 1898, su padre muere en el hundimiento del TITANIC, su madre era enferma y te repetía las cosas tres veces. A los 21 años Peggy hereda el equivalente a 25 millones de dólares que dilapida con gran velocidad, crisis del 29 mediante. Se casa varias veces, tiene dos hijos y vive en París y Londres. Se hace muy amiga de Marcel Duchamp, quien la asesora sobre el mundo del arte. Abre una galería en Londres y expone por primera vez a Kandinsky, entre otros. Pone como director de la galería al brillante crítico Herbert Read.
La nota completa escrita por Ignacio Gutiérrez Zaldívar pueden leerla en El Cronista.
Fotos:

Peggy Guggenheim en su amada Venecia.

Peggy junto a dos pinturas de Pollock.

Con uno de sus Picasso.